martes, 24 de enero de 2023

Si "perfume de Violetas" fuera escrito por mi y mi intención fuera dar una "confort movie" para la audiencia juvenil actual:


Parte 1 

Yessica es la chica nueva de la secundaria, la vemos pararse casi a la fuerza porque más que tímida, es desconfiada de las personas desconocidas, y en ese momento el salón entero era un mundo de rostros desconocidos para ella. Como es el primer día de escuela se presentó sin uniforme, ya el ciclo escolar tiene semanas iniciado y todos los alumnos están contrariados de que hayan permitido una alumna nueva, Yessica tiene asustados a varios, incluyendo a la maestra, puesto que ella está en un atuendo negro de pies a cabeza, cabello negro azabache largo y brillante cae sobre su espalda, un corto copete y redondeado sobre su frente, un pequeño arete se asoma en su redonda nariz y cuando comienza a hablar, otro más se asoma en su lengua, lleva un viejo suéter negro tejido, con unos parches de bandas de rock, una blusa negra de botones tan desgastada que parece salida de la basura, justo se ven como varios "seguritos" sostienen la prenda en diferentes lugares para que esta no se deshaga sobre el juvenil pecho floreciente de Yessica, su larga falda no deja ver sus delgadas piernas de pollo que tanto le disgustan, y sus botas de minero están tan usadas por herencia de su hermano, que a una de ellas ya se le nota el casquillo.

 

La maestra insiste en que se presente, así que se levanta de su asiento mientras todas los ojos de aquellos entes extraños la miran casi sin parpadear, aquello era dantesco, un mar de rostros, que de poco a poco comenzaron a distorsionarse, de pronto Yessica siente que se le va el aliento, ella ya sabe que significa, es uno de esos "episodios de ansiedad" que la otra maestra le dijo a su mamá que ella padecía, así que cerró los ojos, respiro profundo y gritando dijo:

 

"Mi nombre es Yessica y estoy aquí porque me corrieron de la otra escuela porque le rompí la nariz a un profe"

 

se escuchó un "uuuuuuuuh" general, mientras la maestra intentaba controlar a los alumnos, le remarco a Yessica: "pues eso te ganas por faltarle al respeto a un profesor, y aquí no vas a andar gritando por más enojada que estés" , a lo que ella de inmediato respondió ya ahora si enojada: "el profe se lo merecía, me manoseo, y no grite antes, pero ahora si"; la maestra en lugar de controlarse entro al pleito como si fuera una adolescente más e insistió en presionar a Yessica : "manosearte?, aparte de grosera y gritona, mentirosa?, el profesor nos dijo que tú eras una buscona, y ahora que te veo en persona, lo entiendo todo, esos trapos que traes son vulgares, niña tienes que aprender a portarte como una señorita decente, si no, ningún hombre te dará respeto"

 

Yessica estaba por perder los estribos, apretó con fuerza los puños y cerró los ojos, se sintió casi igual que aquel día, era tan reciente que a un podía sentir la mano asquerosa del profesor de gimnasia sobre su pecho, y su boca en su oído diciéndole que cuan firme y perfecto era, y que si se portaba bien con él, ella pasaría con 10 sin necesidad de hacer nada, justo ahí fue cuando ella un destello de fuerza y sobrevivencia lo empujo con sus dos manos que hace un segundo estaban trabadas y temblorosas, y con toda su fuerza le dio un golpe en la cara con el puño cerrado, solo vio como la sangre brotaba de su nariz a chorros y le mancho el uniforme, ella no podía dejar de sonreír al ver al profesor llorando de dolor y tratando de detener la sangre, sus sollozos y quejidos alarmaron a los demás, que entraron a la bodega de pelotas, y entre alumnos y otras maestras entraron a la fuerza porque la puerta estaba trabada, para encontrarse con aquella bizarra escena, donde Yessica de pie, salpicada de sangre en su rostro y ropa, reía a carcajadas, una muy macabra según declararon los estudiantes, casi como la de un villano de película y el profesor yacía en el suelo casi desmayado del dolor. Una de las maestras se abalanzó sobre ella y la sacudió , esto la hizo salir de aquel trance que la tenía erguida casi por mecanismo, esta cayó al suelo de pronto, y mientras intentaban despertarla, las otras maestras auxiliaban al profesor herido, Yessica despertó entonces, estaba nuevamente parada, pero esta vez quien le gritaba que reaccionara era una maestra que no reconocía, ah sí, se dijo para sí misma, es la nueva escuela, y entonces se sentó, mientras que la maestra daba un discursillo hipócrita sobre la moralidad y las buenas costumbres, y digo hipócrita, porque todos sabían que ella se metía con el director, y este era casado.

 

Suena el timbre para el refrigerio, "al fin podre tener un momento de paz" piensa Yessica mientras se apresura a buscar un lugar apartado en el patio de la escuela para escabullirse y poder fumar, encuentra un hueco bajo una vieja escalera y se mete ahí creyendo encontrar un refugio, cuando de pronto aparece una compañera de su salón: "hola, soy Miriam, puedo quedarme aquí contigo mientras me como mi lonche" , a lo que Yessica solo la mira extrañada mientras prende su cigarro, no responde, solo la mira, ve como esa pequeña niña, delgada, delicada como una flor le está sonriendo, ve sus mejillas sonrojadas, como se muerde el labio de los nervios y se pasa los dedos por su melena castaña, casi rubia hasta los hombros, sigue sin decir nada, solo la mira, cada detalle de su uniforme, se ve nuevo, parece recién salido de su caja, sus zapatos brillan,  y sus calcetas son de un blanco que jamás había visto, se acerca a ella a tocar su blusa de botones blanca como la nieve, Yessica esta tan impresionada que soba una y otra vez la blusa para asegurarse que es real,. mientras que no suelta con su otra mano el cigarro, e inhala y exhala humo, Miriam tose y Yessica atina a retroceder, "disculpa, no fue mi intención interrumpirte, si estas ocupada me voy", Yessica le regresa una pequeña sonrisa y le dice que se quede, Miriam se sienta frente a ella y saca de una bonita maleta que resulta ser una bolsa especial para llevar el luch, una caja decorada con hello kitty, dentro de la caja, hay un lonche como salido de un anime, decorado muy bonito, a Yessica le llega el aroma de la comida y eso le hace rugir el estómago, es tan fuerte que se voltea de la pena, "Veo que tienes hambre, que trajiste para comer?, o vas a comprar algo en la cooperativa?, a mi mamá no le gusta que coma lo que venden aquí, dice que no es orgánico y que eso es malo para mí", Yessica la mira con cara de interrogación y solo dice: " este es mi lunch" y levanta la mano y le muestra el cigarro que está por terminar. "oh claro que no, eso no puede ser todo lo que vas a comer, mira te doy la mitad del mío, mi mamá siempre me empaca mucho para que lo comparta con mis amigas, pero lo que mi mamá no sabe es que las otras niñas no me hacen caso y no quieren ser mis amigas, dicen que soy una monja sabelotodo" , Yessica se acerca y toma la caja de comida, y elije un sándwich, la jícama picada y un pedazo de chocolate, Miriam está feliz y saca de la bolsa dos botellas de limonada, y le da una a Yessica, esta se la bebe de golpe, y mientras comen Miriam esta hable y hable de una tal Silvia, de cómo sus libros la han hecho reflexionar sobre la vida y sobre lo que ella quiere para su vida, suena la campana y hay que volver a clases, Miriam se voltea para agradecerle a Yessica pero esta se adelanta: " gracias por la comida, por hoy siento que puedo darle una oportunidad a la escuela, con suerte y esto me dura una semana", Miriam está feliz, "Si quieres podemos hacer esto todos los días, dime que te gusta y le diré a mi mamá para que lo prepare, ella es una gran ch...", Hey dice Yessica "no te adelantes", El rostro de Miriam se ensombrece y se rompe su fantasía de que al fin tendría una amiga, "Hey, no me malentiendas, por mi lo aria todos los días, ni en mi casa como así de bien, pero no te adelantes, no sé si durare en la escuela, las y los maestros no me soportan y siempre buscan un pretexto para desasearse de mí, que te puedo decir estoy catalogada como un caso perdido" , Miriam le sonríe y le dice: " no hay tal cosa como un caso perdido, si fuera así, yo lo soy también, porque ninguna chica quiere ser mi amiga"

 

"Yo seré tu amiga" le grita Yessica, mientras corren juntas subiendo las escaleras rumbo al salón de clases.

 

La noche alcanzan los pasos cansados de Yessica, esta vive lejos de la escuela y debe tomar un micro, una línea del metro y caminar hasta llegar a la vecindad donde está la casita de lámina, madera y por suerte piso que con sus propias manos a construido el marido de su mamá, al que ella fervientemente a dicho jamás llamara papá, es un señor malhumorado y apestoso, es chófer de micro, así es como su mamá lo conoció, cuando era delgado y le parecía guapo, ahora tenía una enorme barriga que le encantaba mostrar en casa y en la calle, el día que se mudaron a esa casita conoció a su nuevo hermano, hijo de él, Jorge el niño más odioso y cochino que había conocido, si antes no soportaba a los chicos, él fue la culmine de que los odiara, siempre estaba molestándola, diciéndole: fea, flaca, piernas de pollo, pero un día lo cacho espiándola mientras se vestía, ella está segura de verlo masturbarse, pero cuando corrió a acusarlo solo se llevó otra decepción más a su lista, esa que apuntaba en su mente, donde se prometía a si misma vengarse, su mamá la llamo mentirosa, buscona, que ella lo provoco y que no le dijera nada a su padrastro porque este se enojaría mucho y le pegaría como tanto se merece, "Te debería pegar yo, que buena falta te hace, crees que no me he dado cuenta que ya te bajo?, que ya andas ahí meneándote para llamar la atención de los hombres?, mucho cuidado con atreverte a molestar al mío porque ahí si te corro de la casa"

 

Yessica entro saludando a su casa, "qué bueno que llegas" le dice su madre, "hazte cargo de tu hermanito que tengo que preparar todo porque no tarda en llegar tu papá", "que no es mi papá" balbucea Yessica mientras mese a un bebé, "es tu papá porque el paga todo aquí, lo que comes, lo que traes puesto y te aguantas" , "tú eres la que paga todo aquí no te hagas, y el dinero de lo que lavas y planchas que", "mira" le dice la madre " no empieces, bien sabes que eso solo es una ayudita que le doy a él, para que vea que no lo obligo a mantenerte, y ya dale de comer a tu hermano y cállate"

 

 

De pronto suena música, una que asquea a Yessica, ya sabe que significa, ya llegaron esos, se abre de golpe la puerta y se escucha un llanto, ya que la música y el golpe de la puerta despertaron al bebe que, con tanta batalla, ella había dormido.

 

Madre: " bienvenidos mis hombres trabajadores, ya está lista la cena"

Padre: besa a la esposa de manera vulgar, mientras le aprieta el trasero, todo a la vista de los hijos, Jorge sonríe, mientras Yessica se voltea para no seguir viendo el show sexual que están dando, "que hay de cenar vieja", se rasca los huevos, y se quita la camisa mientras camina por la casa, ve a Yessica acostada en la cama, solo vestida con una playera que solía ser negra y un short de licra negro tan brilloso que parece de plástico, le da una buena checada al trasero mientras le hace señas obscenas a Jorge y ambos ríen en complicidad, la madre no ve nada de esto, está ocupada sirviendo la cena

Madre: "Son frijoles, arroz y un buen pedazo de carne, para que recuperes fuerza"

Yessica: "carne?, ¿les estas dando carne?, dijiste que ya no había y me diste solo frijoles y arroz"

Madre: "tonta, aquí comen carne solo los que trabajan y traen dinero a la casa, cuando tu hagas eso, te daré carne"

Jorge: le da un gran mordisco a la carne mientras la sostiene con ambas manos, mugrosas, calludas, su gesto es casi obsceno, la está mirando como si lo que quisiera devorar es a ella, "así es mamita querida, aquí el que trabaja come bien y rico"

Papá: "Ya vez, porque no puedes ser como tu hermano y decirme papito, así como él le dice mamita a tu madre, de veras que como te gusta hacernos enojar"

Madre: "ya no le hagan caso, es una grosera, mejor coman para que ya se vayan a descansar, que bien se lo merecen", " y tu Yessica, ya vete a tu cuarto, y llévate al niño, que hoy duerme contigo"

 

Yessica ya sabía lo que eso significaba, el cuarto no era más que otra extensión de la casa de láminas y palos, donde por lo menos ella se sentía que podía estar ahí, había logrado juntar andamios y reforzar las paredes y la puerta, por la noche la trababa, y para orinar usaba un balde que ella misma tiraba al drenaje por la mañana, todo con tal de sentirse segura, no volvería a pasar por aquel horrible incidente de hace 5 años, ahora era mayor y ese pequeño cuarto sin ventanas, era su refugio contra el mundo. Lo tenía empapelado de posters comprados del chopo, de esos de cinco pesos, que parecían más copias que posters, pero a ella le gustaban, podía ver el rostro de sus cantantes favoritas, un día en uno de los puestos de música encontró un libro donde venían las canciones que tanto le gustaban, traducidas al español, tenía que tenerlo, así que le robo dinero a su padrastro mientras este yacía borracho en la sala, fue un crimen sin víctimas, ya que a la mañana siguiente el asumió habérselo gastado en cervezas y en el putero. Ahora nadie podría decirle "ni sabes que dicen", porque gracias a ese libro, si sabía que decían.

 

 

Jorge termino su comida, volteo con su mamá y le dio las gracias, pero estaba necesitado de otras cosas, cosas que ella no le podía dar, así que se buscó una oportunidad para que Yessica fuera obligada a salir de su cueva: "Mamita, mi camisa se ensucio, la lavare yo para que tú puedas descansar", a lo que ella de inmediato le dijo que no: "nada de eso mi niño, yo ahorita tengo que atender a tu padre, eso es prioridad, pero Yessica se va hacer cargo de lavarla". pero él ya sabía que ella no le abriría la puerta así que siguió fingiendo lamentos: "Yessica no lo va a hacer mamita, ya sabes cómo es de mala conmigo, ni siquiera me abrirá la puerta”, la madre se levantó rápidamente y tras ella venia Jorge, toco y grito: "Yessica, sal de inmediato a lavarle la camisa del trabajo a tu hermano, yo no puedo y es tu obligación atenderlo"

Yessica salió furica de su cuarto, no le respondió a la mamá porque sabía que era inútil, mientras más la atrasara de estar con su hombre, más problemas contra ella serian, así que le arrebato de un tirón la camisa de las manos y se fue al lavadero.

Ahí en la oscuridad del lavadero con apenas una luz que venia del patio contiguo, Yessica comenzó a tallar y tallar la camisa, el bebé tenía rato dormido, ella ya le tenía una cuna hecha de madera que le sobro, así que sabía que estaba seguro. La que no estaba segura era ella, conocía de sobra a su supuesto hermano, así que trato de lavar rápido la prenda, Estaba tan apurada que no noto cuando su hermano se le acerco si no hasta tener sus manos sobre sus pechos y todo su cuerpo recargado en el de ella: "Si no me sueltas, voy a gritar", Jorge solo apretó más su pechos y comenzó a bajar su mano: "Grita, y veras como sale mi papá y tu mamá y entre los dos te van a dar la cintarisa de tu vida" , Yessica estaba en shock, no sabía cómo librarse de él, luego de 5 años de estar siempre alerta, la tomo por sorpresa y temía por lo peor: "Mira si no me sueltas no poder terminar de lavar tu camisa y no se te va a secar para mañana, piensa, no seas tonto", Jorge sin dejar de manosearla, intento pensar, pero su deseo por seguir y llegar a mucho más era más fuerte, mientras ella estaba apretando sus manos en la piedra del lavadero para controlar su ira, él le daba empujones, con su cadera y su evidente erección bajo su pantalón , al ritmo de los gemidos que provenían de la casa principal, eran mamá y papá, el sonriendo quiso meter una mano bajo su camisa y otra bajo su short, cuando de pronto Yessica reacciono , agarro las manos de Jorge y se las quito de encima, y lo empujo con todas su fuerzas, este choco contra la pared de ladrillo que separaban las casas, y antes de poder hacer algo, ella se metió la mano a los calzones , y se sacó algo, por la penumbra Jorge no distinguía bien que era, pero creyó que su hermanita ya estaba dispuesta a participar en su juego, cuando de pronto ella se acercó a él y le aplasto en la cara una toalla sanitaria llena de su sangre menstrual, cuando el reacciono a lo que era, le dio tanto asco que vomito ahí mismo, Yessica se quedó parada sin poderse mover riendo como villana de película, tan fuerte que sus padres escucharon y salieron a ver qué pasaba, padre traía una linterna así que los alumbro, Yessica estaba parada con sangre en la mano y riendo muy fuerte, Jorge estaba en el suelo hincado, casi ahogándose con su propio vomito, entre el vómito se alcanzaba a distinguir la toalla ensangrentada y cuando Jorge levanto la cara para acusar a Yessica, pudieron, ver su rostro cubierto de sangre, el padre dio una arcada, madre corrió y sacudió a yessica con mucha fuerza, una vez más ella salió de su trance: "Que has hecho niña tonta, que le hiciste a tu hermano?", Yessica se volteo, tomo la camisa y la comenzó a exprimir, y se puso a tenderla: "lo que dijiste, le lave su camisa del trabajo porque tu no podías" , ambos padres vieron como yessica se alejó y se metió a su cuarto, se escuchó como trababa la puerta y como le cantaba al bebé.

 

Padre: "Te digo que esa niña está mal de la cabeza, un día de estos nos va ir matando mujer, no vez que está loca"

Madre: "hace 5 años no estaba segura, pero ahora ya te creo, Yessica está mal, muy mal"

Jorge: "Ya vez como me trata mal, yo solo quería ayudarle"

Padre: "Eso te pasa por querer hacer cosas de mujeres"

Madre: "Si, debiste dejar que ella lo hiciera sola"

Jorge: "es que es tan bruta que tenía que estarle diciendo como"

Madre: "bueno en eso tienes razón, es una bruta"

 

 

Yessica siempre es la primera en levantarse e irse de la casa y si pudiera la última en llegar, pero su sentido de la culpa y obligación que siente por su madre, la obliga a llegar a la casa por lo menos 1 hr antes de que aquellos se aparezcan.

 

Luego de unas semanas de asistir a la escuela con su ropa, ese fin de semana su madre le consiguió un uniforme usado, que una señora a la que le lava y plancha le regalo porque su hija subió de peso y ya no le quedo. "Verde, que rayos voy a hacer con algo verde" se dijo a sí misma, se puso sus collares y pulseras, los guantes que se hizo con el pedazo de tela que se encontró en una paca, era de telarañas, brillosas porque era una decoración de Halloween, pero para ella se veían geniales. se calzo sus botas, y en lugar de calcetas blancas se puso sus mejores medias negras, esas que a un no tenían ni un solo hoyo, ahora serian "las de la escuela".

 

"Lunes, Miriam traerá pollo y ensalada verde, y esas gomitas en forma de gusanos que tanto me gustan", pensaba para sí misma Yessica mientras caminaba y se fumaba su primer cigarro de la mañana, "al menos con Miriam me siento bien, me siento feliz, será malo si se lo digo?, no sé si piense luego mal de mi si le digo que hasta la extraño el fin de semana porque no la veo" , algo interrumpe su soliloquio mental, es Miriam y su melena castaña casi rubia que huele a flores, unas que jamás a visto pero en su mente son moradas, y brillan, brillan como su cabello,

 

Miriam: "Mira, te traje el shampoo en barra que te dije que uso yo, es de violetas"

Yessica: lo toma con ambas manos y se lo acerca a la nariz, le da una gran esnifada y su cerebro revolotea con el aroma a violetas, "Es como un perfume" dice sonriente

Miriam: "Si, y además de oler rico, te va a mantener bonito tu cabello, que no ocupas porque claro tu cabello ya es bonito, a un que tú digas que no"

Ambas sonríen, Yessica abraza a su amiga y la aprieta muy fuerte, Miriam esta tan emocionada por tremenda manifestación de afecto de parte de su amiga que por un momento olvida que todos los están mirando, cuando de pronto un aullido grupal las interrumpe: "uuuuuuuuh son novias"

 

A lo que Miriam se sonroja y Yessica grita: "Cállense, no somos novias" y se va enojada dejando atrás a Miriam, que la sigue con la cabeza agachada.

 

 

Nuevamente están en el refrigerio, comiendo el lunch, Yessica ya no fuma en la escuela, se lo prometió a Miriam, sabe que así no la van a reportar más, mientras comen como siempre, Miriam le cuenta sobre su amiga Silvia, y sobre las cosas que hace.

 

Yessica: "Sabes, creo que estoy celosa de Silvia, hablas de ella todo el tiempo, y se ve que la quieres, creo que jamás podre estar a su nivel de amistad"

Miriam: se ríe tanto que escupe la bebida, pero Yessica se enoja y está por irse, a lo que Miriam se apura a decir "Silvia no es mi amiga, es una escritora, Silvia Plath”, Yessica esta confundida, se vuelve a sentar y ahora esta celosa, enojada y confundida

Yessica: "escritora?, y porque hablas así de ella, ¿como si la conocieras?"

Miriam: "porque la admiro muchísimo, es una de las primeras escritoras feministas que leí, mi madre me presto uno de sus libros y me enamore de sus palabras"

Yessica: "eso es válido?; te puedes enamorar de una mujer?"

Miriam: "Claro que sí, y no te confundas, estoy hablando de un amor platónico"

Yessica: "Platónico?, ¿ósea de Plato de Silvia porque es para ella?"

Miriam: se ríe un poco "No, ósea que no es algo romántico como parejas, es amor entre mujeres que se respetan, se admiran, se ayudan, se cuidan"

Yessica: algo enojada por la risa de Miriam, “Y se enojan y se celan?"

Miriam: "Si, también se pueden pelear, enojar y celar, son sentimientos naturales y normales"

 

Yessica se queda callada el resto del refrigerio, no deja de comer apresuradamente como siempre lo hace, así Miriam insista en que la mejor manera de comer es despacio porque si no va a engordar, Miriam comienza a guardar todo porque sabe que falta poco para que suene la campana, Yessica saca por inercia un cigarro de su bolsa y se lo lleva a la boca, está por encenderlo cuando Miriam se lo quita de la boca, con su mano suave y tersa, le rosa un poco la boca con su dedos, Yessica alcanza a oler su mano, huele a fresas, y son suaves como sus calcetas,

 

Miriam: " Me prometiste no fumar más en la escuela"

Yessica: "Sabes, yo te amo de manera platónica"

Miriam está paralizada de la impresión de lo que Yessica acá de decirle, tanto que se le cae el cigarro, acto que hace fruncir el ceño a Yessica, y esta se agacha a juntarlo

Yessica: "pero a veces me haces enojar, y me pone celosa que hables de Silvia"

Miriam esta tan sonrojada que siente calor, suena la campana y comienzan a caminar rumbo al salón, de pronto al subir las escaleras Miriam tropieza y casi se cae, a lo que Yessica la alcanza a tomar de la mano para ayudarla, y así caminan el resto del pasillo hasta llegar al salón, sin importar de nueva cuenta el aullido colectivo y el incansable coro de: "son novias, son novias"

A lo que Yessica de manera contundente responde: "Somos mejores amigas, nos amamos de manera platónica”, a lo que el grupo entero se queda callado, los rumores se intensifican, ahora al escuchar la palabra amor de la boca de Yessica, aseguran lo que temían: "Son lesbianas"

























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