Parte 1
Yessica es la chica nueva de la secundaria, la vemos pararse
casi a la fuerza porque más que tímida, es desconfiada de las personas
desconocidas, y en ese momento el salón entero era un mundo de rostros
desconocidos para ella. Como es el primer día de escuela se presentó sin
uniforme, ya el ciclo escolar tiene semanas iniciado y todos los alumnos están
contrariados de que hayan permitido una alumna nueva, Yessica tiene asustados a
varios, incluyendo a la maestra, puesto que ella está en un atuendo negro de pies
a cabeza, cabello negro azabache largo y brillante cae sobre su espalda, un
corto copete y redondeado sobre su frente, un pequeño arete se asoma en su
redonda nariz y cuando comienza a hablar, otro más se asoma en su lengua, lleva
un viejo suéter negro tejido, con unos parches de bandas de rock, una blusa
negra de botones tan desgastada que parece salida de la basura, justo se ven
como varios "seguritos" sostienen la prenda en diferentes lugares
para que esta no se deshaga sobre el juvenil pecho floreciente de Yessica, su
larga falda no deja ver sus delgadas piernas de pollo que tanto le disgustan, y
sus botas de minero están tan usadas por herencia de su hermano, que a una de
ellas ya se le nota el casquillo.
La maestra insiste en que se presente, así que se levanta de
su asiento mientras todas los ojos de aquellos entes extraños la miran casi sin
parpadear, aquello era dantesco, un mar de rostros, que de poco a poco
comenzaron a distorsionarse, de pronto Yessica siente que se le va el aliento,
ella ya sabe que significa, es uno de esos "episodios de ansiedad"
que la otra maestra le dijo a su mamá que ella padecía, así que cerró los ojos,
respiro profundo y gritando dijo:
"Mi nombre es Yessica y estoy aquí porque me corrieron
de la otra escuela porque le rompí la nariz a un profe"
se escuchó un "uuuuuuuuh" general, mientras la
maestra intentaba controlar a los alumnos, le remarco a Yessica: "pues eso
te ganas por faltarle al respeto a un profesor, y aquí no vas a andar gritando
por más enojada que estés" , a lo que ella de inmediato respondió ya ahora
si enojada: "el profe se lo merecía, me manoseo, y no grite antes, pero
ahora si"; la maestra en lugar de controlarse entro al pleito como si
fuera una adolescente más e insistió en presionar a Yessica :
"manosearte?, aparte de grosera y gritona, mentirosa?, el profesor nos
dijo que tú eras una buscona, y ahora que te veo en persona, lo entiendo todo,
esos trapos que traes son vulgares, niña tienes que aprender a portarte como
una señorita decente, si no, ningún hombre te dará respeto"
Yessica estaba por perder los estribos, apretó con fuerza
los puños y cerró los ojos, se sintió casi igual que aquel día, era tan
reciente que a un podía sentir la mano asquerosa del profesor de gimnasia sobre
su pecho, y su boca en su oído diciéndole que cuan firme y perfecto era, y que
si se portaba bien con él, ella pasaría con 10 sin necesidad de hacer nada,
justo ahí fue cuando ella un destello de fuerza y sobrevivencia lo empujo con
sus dos manos que hace un segundo estaban trabadas y temblorosas, y con toda su
fuerza le dio un golpe en la cara con el puño cerrado, solo vio como la sangre
brotaba de su nariz a chorros y le mancho el uniforme, ella no podía dejar de
sonreír al ver al profesor llorando de dolor y tratando de detener la sangre,
sus sollozos y quejidos alarmaron a los demás, que entraron a la bodega de
pelotas, y entre alumnos y otras maestras entraron a la fuerza porque la puerta
estaba trabada, para encontrarse con aquella bizarra escena, donde Yessica de
pie, salpicada de sangre en su rostro y ropa, reía a carcajadas, una muy
macabra según declararon los estudiantes, casi como la de un villano de
película y el profesor yacía en el suelo casi desmayado del dolor. Una de las
maestras se abalanzó sobre ella y la sacudió , esto la hizo salir de aquel
trance que la tenía erguida casi por mecanismo, esta cayó al suelo de pronto, y
mientras intentaban despertarla, las otras maestras auxiliaban al profesor
herido, Yessica despertó entonces, estaba nuevamente parada, pero esta vez
quien le gritaba que reaccionara era una maestra que no reconocía, ah sí, se
dijo para sí misma, es la nueva escuela, y entonces se sentó, mientras que la
maestra daba un discursillo hipócrita sobre la moralidad y las buenas
costumbres, y digo hipócrita, porque todos sabían que ella se metía con el
director, y este era casado.
Suena el timbre para el refrigerio, "al fin podre tener
un momento de paz" piensa Yessica mientras se apresura a buscar un lugar
apartado en el patio de la escuela para escabullirse y poder fumar, encuentra
un hueco bajo una vieja escalera y se mete ahí creyendo encontrar un refugio,
cuando de pronto aparece una compañera de su salón: "hola, soy Miriam,
puedo quedarme aquí contigo mientras me como mi lonche" , a lo que Yessica
solo la mira extrañada mientras prende su cigarro, no responde, solo la mira,
ve como esa pequeña niña, delgada, delicada como una flor le está sonriendo, ve
sus mejillas sonrojadas, como se muerde el labio de los nervios y se pasa los
dedos por su melena castaña, casi rubia hasta los hombros, sigue sin decir
nada, solo la mira, cada detalle de su uniforme, se ve nuevo, parece recién
salido de su caja, sus zapatos brillan,
y sus calcetas son de un blanco que jamás había visto, se acerca a ella
a tocar su blusa de botones blanca como la nieve, Yessica esta tan impresionada
que soba una y otra vez la blusa para asegurarse que es real,. mientras que no
suelta con su otra mano el cigarro, e inhala y exhala humo, Miriam tose y
Yessica atina a retroceder, "disculpa, no fue mi intención interrumpirte,
si estas ocupada me voy", Yessica le regresa una pequeña sonrisa y le dice
que se quede, Miriam se sienta frente a ella y saca de una bonita maleta que
resulta ser una bolsa especial para llevar el luch, una caja decorada con hello
kitty, dentro de la caja, hay un lonche como salido de un anime, decorado muy
bonito, a Yessica le llega el aroma de la comida y eso le hace rugir el estómago,
es tan fuerte que se voltea de la pena, "Veo que tienes hambre, que
trajiste para comer?, o vas a comprar algo en la cooperativa?, a mi mamá no le
gusta que coma lo que venden aquí, dice que no es orgánico y que eso es malo
para mí", Yessica la mira con cara de interrogación y solo dice: "
este es mi lunch" y levanta la mano y le muestra el cigarro que está por
terminar. "oh claro que no, eso no puede ser todo lo que vas a comer, mira
te doy la mitad del mío, mi mamá siempre me empaca mucho para que lo comparta
con mis amigas, pero lo que mi mamá no sabe es que las otras niñas no me hacen
caso y no quieren ser mis amigas, dicen que soy una monja sabelotodo" ,
Yessica se acerca y toma la caja de comida, y elije un sándwich, la jícama
picada y un pedazo de chocolate, Miriam está feliz y saca de la bolsa dos
botellas de limonada, y le da una a Yessica, esta se la bebe de golpe, y
mientras comen Miriam esta hable y hable de una tal Silvia, de cómo sus libros
la han hecho reflexionar sobre la vida y sobre lo que ella quiere para su vida,
suena la campana y hay que volver a clases, Miriam se voltea para agradecerle a
Yessica pero esta se adelanta: " gracias por la comida, por hoy siento que
puedo darle una oportunidad a la escuela, con suerte y esto me dura una
semana", Miriam está feliz, "Si quieres podemos hacer esto todos los
días, dime que te gusta y le diré a mi mamá para que lo prepare, ella es una
gran ch...", Hey dice Yessica "no te adelantes", El rostro de
Miriam se ensombrece y se rompe su fantasía de que al fin tendría una amiga,
"Hey, no me malentiendas, por mi lo aria todos los días, ni en mi casa
como así de bien, pero no te adelantes, no sé si durare en la escuela, las y
los maestros no me soportan y siempre buscan un pretexto para desasearse de mí,
que te puedo decir estoy catalogada como un caso perdido" , Miriam le
sonríe y le dice: " no hay tal cosa como un caso perdido, si fuera así, yo
lo soy también, porque ninguna chica quiere ser mi amiga"
"Yo seré tu amiga" le grita Yessica, mientras
corren juntas subiendo las escaleras rumbo al salón de clases.
La noche alcanzan los pasos cansados de Yessica, esta vive
lejos de la escuela y debe tomar un micro, una línea del metro y caminar hasta
llegar a la vecindad donde está la casita de lámina, madera y por suerte piso
que con sus propias manos a construido el marido de su mamá, al que ella
fervientemente a dicho jamás llamara papá, es un señor malhumorado y apestoso,
es chófer de micro, así es como su mamá lo conoció, cuando era delgado y le
parecía guapo, ahora tenía una enorme barriga que le encantaba mostrar en casa
y en la calle, el día que se mudaron a esa casita conoció a su nuevo hermano,
hijo de él, Jorge el niño más odioso y cochino que había conocido, si antes no
soportaba a los chicos, él fue la culmine de que los odiara, siempre estaba
molestándola, diciéndole: fea, flaca, piernas de pollo, pero un día lo cacho
espiándola mientras se vestía, ella está segura de verlo masturbarse, pero
cuando corrió a acusarlo solo se llevó otra decepción más a su lista, esa que
apuntaba en su mente, donde se prometía a si misma vengarse, su mamá la llamo
mentirosa, buscona, que ella lo provoco y que no le dijera nada a su padrastro
porque este se enojaría mucho y le pegaría como tanto se merece, "Te
debería pegar yo, que buena falta te hace, crees que no me he dado cuenta que
ya te bajo?, que ya andas ahí meneándote para llamar la atención de los
hombres?, mucho cuidado con atreverte a molestar al mío porque ahí si te corro
de la casa"
Yessica entro saludando a su casa, "qué bueno que
llegas" le dice su madre, "hazte cargo de tu hermanito que tengo que
preparar todo porque no tarda en llegar tu papá", "que no es mi
papá" balbucea Yessica mientras mese a un bebé, "es tu papá porque el
paga todo aquí, lo que comes, lo que traes puesto y te aguantas" , "tú
eres la que paga todo aquí no te hagas, y el dinero de lo que lavas y planchas
que", "mira" le dice la madre " no empieces, bien sabes que
eso solo es una ayudita que le doy a él, para que vea que no lo obligo a
mantenerte, y ya dale de comer a tu hermano y cállate"
De pronto suena música, una que asquea a Yessica, ya sabe
que significa, ya llegaron esos, se abre de golpe la puerta y se escucha un
llanto, ya que la música y el golpe de la puerta despertaron al bebe que, con
tanta batalla, ella había dormido.
Madre: " bienvenidos mis hombres trabajadores, ya está
lista la cena"
Padre: besa a la esposa de manera vulgar, mientras le
aprieta el trasero, todo a la vista de los hijos, Jorge sonríe, mientras
Yessica se voltea para no seguir viendo el show sexual que están dando,
"que hay de cenar vieja", se rasca los huevos, y se quita la camisa
mientras camina por la casa, ve a Yessica acostada en la cama, solo vestida con
una playera que solía ser negra y un short de licra negro tan brilloso que
parece de plástico, le da una buena checada al trasero mientras le hace señas obscenas
a Jorge y ambos ríen en complicidad, la madre no ve nada de esto, está ocupada
sirviendo la cena
Madre: "Son frijoles, arroz y un buen pedazo de carne,
para que recuperes fuerza"
Yessica: "carne?, ¿les estas dando carne?, dijiste que
ya no había y me diste solo frijoles y arroz"
Madre: "tonta, aquí comen carne solo los que trabajan y
traen dinero a la casa, cuando tu hagas eso, te daré carne"
Jorge: le da un gran mordisco a la carne mientras la
sostiene con ambas manos, mugrosas, calludas, su gesto es casi obsceno, la está
mirando como si lo que quisiera devorar es a ella, "así es mamita querida,
aquí el que trabaja come bien y rico"
Papá: "Ya vez, porque no puedes ser como tu hermano y
decirme papito, así como él le dice mamita a tu madre, de veras que como te
gusta hacernos enojar"
Madre: "ya no le hagan caso, es una grosera, mejor
coman para que ya se vayan a descansar, que bien se lo merecen", " y
tu Yessica, ya vete a tu cuarto, y llévate al niño, que hoy duerme
contigo"
Yessica ya sabía lo que eso significaba, el cuarto no era más
que otra extensión de la casa de láminas y palos, donde por lo menos ella se
sentía que podía estar ahí, había logrado juntar andamios y reforzar las
paredes y la puerta, por la noche la trababa, y para orinar usaba un balde que
ella misma tiraba al drenaje por la mañana, todo con tal de sentirse segura, no
volvería a pasar por aquel horrible incidente de hace 5 años, ahora era mayor y
ese pequeño cuarto sin ventanas, era su refugio contra el mundo. Lo tenía
empapelado de posters comprados del chopo, de esos de cinco pesos, que parecían
más copias que posters, pero a ella le gustaban, podía ver el rostro de sus
cantantes favoritas, un día en uno de los puestos de música encontró un libro
donde venían las canciones que tanto le gustaban, traducidas al español, tenía
que tenerlo, así que le robo dinero a su padrastro mientras este yacía borracho
en la sala, fue un crimen sin víctimas, ya que a la mañana siguiente el asumió
habérselo gastado en cervezas y en el putero. Ahora nadie podría decirle
"ni sabes que dicen", porque gracias a ese libro, si sabía que
decían.
Jorge termino su comida, volteo con su mamá y le dio las
gracias, pero estaba necesitado de otras cosas, cosas que ella no le podía dar,
así que se buscó una oportunidad para que Yessica fuera obligada a salir de su
cueva: "Mamita, mi camisa se ensucio, la lavare yo para que tú puedas
descansar", a lo que ella de inmediato le dijo que no: "nada de eso
mi niño, yo ahorita tengo que atender a tu padre, eso es prioridad, pero
Yessica se va hacer cargo de lavarla". pero él ya sabía que ella no le abriría
la puerta así que siguió fingiendo lamentos: "Yessica no lo va a hacer
mamita, ya sabes cómo es de mala conmigo, ni siquiera me abrirá la puerta”, la
madre se levantó rápidamente y tras ella venia Jorge, toco y grito:
"Yessica, sal de inmediato a lavarle la camisa del trabajo a tu hermano,
yo no puedo y es tu obligación atenderlo"
Yessica salió furica de su cuarto, no le respondió a la mamá
porque sabía que era inútil, mientras más la atrasara de estar con su hombre, más
problemas contra ella serian, así que le arrebato de un tirón la camisa de las
manos y se fue al lavadero.
Ahí en la oscuridad del lavadero con apenas una luz que
venia del patio contiguo, Yessica comenzó a tallar y tallar la camisa, el bebé tenía
rato dormido, ella ya le tenía una cuna hecha de madera que le sobro, así que sabía
que estaba seguro. La que no estaba segura era ella, conocía de sobra a su
supuesto hermano, así que trato de lavar rápido la prenda, Estaba tan apurada
que no noto cuando su hermano se le acerco si no hasta tener sus manos sobre
sus pechos y todo su cuerpo recargado en el de ella: "Si no me sueltas,
voy a gritar", Jorge solo apretó más su pechos y comenzó a bajar su mano:
"Grita, y veras como sale mi papá y tu mamá y entre los dos te van a dar
la cintarisa de tu vida" , Yessica estaba en shock, no sabía cómo librarse
de él, luego de 5 años de estar siempre alerta, la tomo por sorpresa y temía
por lo peor: "Mira si no me sueltas no poder terminar de lavar tu camisa y
no se te va a secar para mañana, piensa, no seas tonto", Jorge sin dejar
de manosearla, intento pensar, pero su deseo por seguir y llegar a mucho más
era más fuerte, mientras ella estaba apretando sus manos en la piedra del
lavadero para controlar su ira, él le daba empujones, con su cadera y su
evidente erección bajo su pantalón , al ritmo de los gemidos que provenían de
la casa principal, eran mamá y papá, el sonriendo quiso meter una mano bajo su
camisa y otra bajo su short, cuando de pronto Yessica reacciono , agarro las
manos de Jorge y se las quito de encima, y lo empujo con todas su fuerzas, este
choco contra la pared de ladrillo que separaban las casas, y antes de poder
hacer algo, ella se metió la mano a los calzones , y se sacó algo, por la
penumbra Jorge no distinguía bien que era, pero creyó que su hermanita ya
estaba dispuesta a participar en su juego, cuando de pronto ella se acercó a él
y le aplasto en la cara una toalla sanitaria llena de su sangre menstrual,
cuando el reacciono a lo que era, le dio tanto asco que vomito ahí mismo,
Yessica se quedó parada sin poderse mover riendo como villana de película, tan
fuerte que sus padres escucharon y salieron a ver qué pasaba, padre traía una
linterna así que los alumbro, Yessica estaba parada con sangre en la mano y
riendo muy fuerte, Jorge estaba en el suelo hincado, casi ahogándose con su
propio vomito, entre el vómito se alcanzaba a distinguir la toalla
ensangrentada y cuando Jorge levanto la cara para acusar a Yessica, pudieron,
ver su rostro cubierto de sangre, el padre dio una arcada, madre corrió y
sacudió a yessica con mucha fuerza, una vez más ella salió de su trance:
"Que has hecho niña tonta, que le hiciste a tu hermano?", Yessica se
volteo, tomo la camisa y la comenzó a exprimir, y se puso a tenderla: "lo
que dijiste, le lave su camisa del trabajo porque tu no podías" , ambos
padres vieron como yessica se alejó y se metió a su cuarto, se escuchó como
trababa la puerta y como le cantaba al bebé.
Padre: "Te digo que esa niña está mal de la cabeza, un
día de estos nos va ir matando mujer, no vez que está loca"
Madre: "hace 5 años no estaba segura, pero ahora ya te
creo, Yessica está mal, muy mal"
Jorge: "Ya vez como me trata mal, yo solo quería ayudarle"
Padre: "Eso te pasa por querer hacer cosas de
mujeres"
Madre: "Si, debiste dejar que ella lo hiciera
sola"
Jorge: "es que es tan bruta que tenía que estarle
diciendo como"
Madre: "bueno en eso tienes razón, es una bruta"
Yessica siempre es la primera en levantarse e irse de la
casa y si pudiera la última en llegar, pero su sentido de la culpa y obligación
que siente por su madre, la obliga a llegar a la casa por lo menos 1 hr antes
de que aquellos se aparezcan.
Luego de unas semanas de asistir a la escuela con su ropa,
ese fin de semana su madre le consiguió un uniforme usado, que una señora a la
que le lava y plancha le regalo porque su hija subió de peso y ya no le quedo.
"Verde, que rayos voy a hacer con algo verde" se dijo a sí misma, se
puso sus collares y pulseras, los guantes que se hizo con el pedazo de tela que
se encontró en una paca, era de telarañas, brillosas porque era una decoración
de Halloween, pero para ella se veían geniales. se calzo sus botas, y en lugar
de calcetas blancas se puso sus mejores medias negras, esas que a un no tenían
ni un solo hoyo, ahora serian "las de la escuela".
"Lunes, Miriam traerá pollo y ensalada verde, y esas
gomitas en forma de gusanos que tanto me gustan", pensaba para sí misma
Yessica mientras caminaba y se fumaba su primer cigarro de la mañana, "al
menos con Miriam me siento bien, me siento feliz, será malo si se lo digo?, no sé
si piense luego mal de mi si le digo que hasta la extraño el fin de semana
porque no la veo" , algo interrumpe su soliloquio mental, es Miriam y su
melena castaña casi rubia que huele a flores, unas que jamás a visto pero en su
mente son moradas, y brillan, brillan como su cabello,
Miriam: "Mira, te traje el shampoo en barra que te dije
que uso yo, es de violetas"
Yessica: lo toma con ambas manos y se lo acerca a la nariz,
le da una gran esnifada y su cerebro revolotea con el aroma a violetas,
"Es como un perfume" dice sonriente
Miriam: "Si, y además de oler rico, te va a mantener
bonito tu cabello, que no ocupas porque claro tu cabello ya es bonito, a un que
tú digas que no"
Ambas sonríen, Yessica abraza a su amiga y la aprieta muy
fuerte, Miriam esta tan emocionada por tremenda manifestación de afecto de
parte de su amiga que por un momento olvida que todos los están mirando, cuando
de pronto un aullido grupal las interrumpe: "uuuuuuuuh son novias"
A lo que Miriam se sonroja y Yessica grita: "Cállense,
no somos novias" y se va enojada dejando atrás a Miriam, que la sigue con
la cabeza agachada.
Nuevamente están en el refrigerio, comiendo el lunch,
Yessica ya no fuma en la escuela, se lo prometió a Miriam, sabe que así no la
van a reportar más, mientras comen como siempre, Miriam le cuenta sobre su
amiga Silvia, y sobre las cosas que hace.
Yessica: "Sabes, creo que estoy celosa de Silvia,
hablas de ella todo el tiempo, y se ve que la quieres, creo que jamás podre
estar a su nivel de amistad"
Miriam: se ríe tanto que escupe la bebida, pero Yessica se
enoja y está por irse, a lo que Miriam se apura a decir "Silvia no es mi amiga,
es una escritora, Silvia Plath”, Yessica esta confundida, se vuelve a sentar y
ahora esta celosa, enojada y confundida
Yessica: "escritora?, y porque hablas así de ella,
¿como si la conocieras?"
Miriam: "porque la admiro muchísimo, es una de las
primeras escritoras feministas que leí, mi madre me presto uno de sus libros y
me enamore de sus palabras"
Yessica: "eso es válido?; te puedes enamorar de una
mujer?"
Miriam: "Claro que sí, y no te confundas, estoy
hablando de un amor platónico"
Yessica: "Platónico?, ¿ósea de Plato de Silvia porque
es para ella?"
Miriam: se ríe un poco "No, ósea que no es algo
romántico como parejas, es amor entre mujeres que se respetan, se admiran, se
ayudan, se cuidan"
Yessica: algo enojada por la risa de Miriam, “Y se enojan y
se celan?"
Miriam: "Si, también se pueden pelear, enojar y celar,
son sentimientos naturales y normales"
Yessica se queda callada el resto del refrigerio, no deja de
comer apresuradamente como siempre lo hace, así Miriam insista en que la mejor
manera de comer es despacio porque si no va a engordar, Miriam comienza a
guardar todo porque sabe que falta poco para que suene la campana, Yessica saca
por inercia un cigarro de su bolsa y se lo lleva a la boca, está por encenderlo
cuando Miriam se lo quita de la boca, con su mano suave y tersa, le rosa un
poco la boca con su dedos, Yessica alcanza a oler su mano, huele a fresas, y
son suaves como sus calcetas,
Miriam: " Me prometiste no fumar más en la escuela"
Yessica: "Sabes, yo te amo de manera platónica"
Miriam está paralizada de la impresión de lo que Yessica acá
de decirle, tanto que se le cae el cigarro, acto que hace fruncir el ceño a
Yessica, y esta se agacha a juntarlo
Yessica: "pero a veces me haces enojar, y me pone
celosa que hables de Silvia"
Miriam esta tan sonrojada que siente calor, suena la campana
y comienzan a caminar rumbo al salón, de pronto al subir las escaleras Miriam
tropieza y casi se cae, a lo que Yessica la alcanza a tomar de la mano para
ayudarla, y así caminan el resto del pasillo hasta llegar al salón, sin
importar de nueva cuenta el aullido colectivo y el incansable coro de:
"son novias, son novias"
A lo que Yessica de manera contundente responde: "Somos
mejores amigas, nos amamos de manera platónica”, a lo que el grupo entero se
queda callado, los rumores se intensifican, ahora al escuchar la palabra amor
de la boca de Yessica, aseguran lo que temían: "Son lesbianas"

No hay comentarios:
Publicar un comentario